Nunca nos vimos. Nunca nos conocimos.
El primer día que estuve cerca de tí, Valeriano, la había llamado a tu puerta y ya no supe nada más de tí salvo el legado vital que regalaste a tus hijos para que lo distribuyeran entre sus amigos.
Tu poemario, "Las Chispas de Mi Yunque", expresan sentimiento, los mas íntimos sentimientos de un ser vital, creativo y en generoso en sus dádivas.
Claves míticas, pasajes con un alto grado culteranista pero que establecen conexiones tan directas e inteligibles que, acaba estableciendose una clara relación fática de profundo arraigo entre ambos. En definitiva, se establecen relaciones humanas con el "mas cercano".
Leer los poemas de Valeriano producen un cúmulos de chispas que emergen desde la entrañas desgarradas hasta lo mas alto del irracional instinto de la naturaleza humana.
Sirvan los poemas de Valeriano para elogiar al mas lejano, al mas hetéreo entre las almas inmortales, a la generosidad desbordada que brinda un hombre viejo a sus legados mas valiosos y más próximos.
Como un yunque Valeriano a sabido forjar el duro acero a través de su pomeario, y golpe tras golpe del esforzado y constante martillo, ha sabido hacer brillar las chispas multicolores de las sensaciones y de las percepciones emocionales.
Haber podido leer "Las chispas de mi yunque" ha sido todo un privilegio , habida cuenta que no se trata de la obra de un "mercenario intelectual" que escribe para vender sus "criaturas", sino de un poeta que, sin más pretensiones, regala parte de su autobiografía muy condensada en unos cuantos poemas. No podría hablar de su calidad, de su metríca, de su rima... porque soy un ignorante entre los "Valerianos", pero sí que me gustaría gratificar al autor (y a sus hijos, en especial a mi querido Lalo) la experiencia excelsa de poder haber vivido la realidad mas profundamente humana a través de unos cuantos poemas, en apariencia simples como toda gran creación debe ser, por paradójico que nos parezca, ya que siempre se llega a la simplicidad a través de mentalidad altamente abstracta y la complejidad de en la estructura del pensamiento del genio. Esto es lo que hace que las cosas complicadas siempre se nos revelen sencillas... y Valeriano lo consigue.
Para los "elegidos" quiero decir que haber leido (ya por tercera vez) esta obra de Valeriano, me ha infundido fuerza titánica para soportar livianamente las consecuencias espirituales que las duras pruebas de la vida me han tatuado, y la esperanza de sobrellevar las que en futuro me impondrá, domeñándolas con el sosiego y la paz interior que brotan de las chispas de "su yunque".
Para los "no elegidos", aquellos que desconozcan la existencia de estos poemas les invito, con el beneplácito y orgullo de los legados del autor, que disfruten de las enseñanzas existencialistas del conocimiento de Valeriano plasmado en todo este libro. Y por ello, sin más preámbulos regalo con todo honor la transcripción íntegra de todos los poemas de este libro... y quien quiera oir, que oiga.
Descanse en paz, buen Valeriano Loma-Ossorio Martínez de Salinas.
Vae victis.